Foto: Blas Bonafini

Estudiantes entrenó esta mañana en City Bell y Lucas Bernardi hizo hincapié en la faceta ofensiva del juego, el punto más flojo del equipo en San Juan. La mayor parte de la práctica se desarrolló con una sóla intención: Afinar la puntería en ataque. Durante 45 minutos el plantel trabajó en base a ejercicios de centro y definición, de la cual el DT formó parte.

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A pesar de las condiciones climáticas y el gol tempranero -fuera de contexto- del equipo sanjuanino, está claro que el Pincha no tuvo un buen rendimiento el fin de semana pasado. Entre los aspectos a mejorar, el más apuntado fue la creatividad de mitad de cancha para adelante y la justeza para definir las jugadas. Ante las pocas situaciones creadas ante San Martín, Bernardi tendrá el desafío de lograr un mayor peso ofensivo cuando el domingo reciba a Argentinos en Quilmes.

El equipo parece estar definido, y también el cambio de esquema. Estudiantes jugará con un 4-4-2, y en el nombre por nombre Pavone y Lucas Rodríguez se meterán por Otero y Luguercio. Gastón Fernández acompañará al Tanque en el ataque, mientras que Tití irá por la banda derecha. En ese sentido, el cuerpo técnico diagramó un ensayo puramente dedicado a la faceta ofensiva, con centros desde derecha e izquierda para las llegadas de los delanteros, defensores y volantes internos. Por un lado -derecho- estuvieron Zuqui, Sánchez, Ruiz Díaz y Rodríguez y por el otro -izquierda- Dubarbier, Borgino y Desábato. 

La dupla ofensiva estaba integrada por un defensor, que iba al primer palo, y un volante interno que se posicinaba en el segundo, por ejemplo: Schunke y Damonte. En el caso de Leandro Desábato, volverá a formar parte del banco de suplentes y en este ejericio en particular hizo de lateral por izquierda ante la baja por lesión de Lucas Diarte. El equipo ajustará algunos detalles este sábado por la mañana y por la noche quedará concentrado de cara al choque del domingo ante Argentinos Juniors en el Centenario de Quilmes.