Foto: Maximiliano Pesclevi

Que varios integrantes de una familia jueguen al fútbol no es algo particularmente raro, pero que padre e hijo sean ídolos y campeones en un club, sí lo es. Juan Ramón y Juan Sebastián Verón supieron marcar una era en Estudiantes, ganando trofeos de gran valor y quedando para siempre en la historia albirroja. Deian, hijo de la Brujita, hace sus primeros pasos en el Pincha: Este viernes debutó en Reserva.

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Si bien la comparación es inútil, sobre todo teniendo en cuenta la gran calidad de sus antecesores y su temprana edad (categoría 2000), sin dudas el debut de Deian Verón en el selectivo albirrojo es un hecho para remarcar. Medicampista de juego, con algunos rasgos similares a su padre pero todavía en plena formación, el jugador de Sexta División jugó los últimos minutos del encuentro ante Atlético Tucumán y no desentonó.

Está claro que por el apellido, los ojos de muchas personas asiduas al fútbol amateur o ajenas, están posados en él; y aunque su potencial es distinto al de su padre y abuelo, el gran crecimiento individual experimentado por Deian este año fue notable. En el 2016 pudo dar un salto de Liga Metropolitana a AFA y de a poco se fue ganando un lugar en el equipo titular a base de actuaciones regulares. Sobre el final del 2017 convirtió sus primeros goles con la camiseta albirroja y aportandole un poco más de marca a su juego, se ganó -merecidamente- la citación a Reserva.

En su primera vez entre los convocados, no le tocó ingresar, pero ante Atlético Tucumán tuvo la oportunidad de ingresar a los 40' del complemento. Fueron 10 minutos en donde el Pincha tuvo que mantener el resultado y Deian Verón estuvo a la altura, participando en más de una ocasión del partido. "El Chino me dijo que juegue encima del 5"; dijo luego del triunfo de Estudiantes ante el Decano. La constante perseverancia, aún ante adversidades, le ha dado esta chance y sin lugar a dudas -pese a lo incierto que puede ser su futuro- peleará para intentar llegar lo más arriba posible.