Blas Bonafini

Iván Gómez, Carlo Lattanzio y Matías Ruíz Díaz fueron las buenas noticias con las que terminó el año Estudiantes, luego de un 2017 irregular, con la clasificación a la próxima edición de la Copa Libertadores como nota destacada pero reconociendo que desde los resultados quizás no se cumplieron los objetivos planteados. Así como sucedió con Santiago Ascacibar y Juan Foyth a mediados de año, la idea de la CD pasa por seguir incluyendo juveniles y potenciando de cara al mercado vendedor. 

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Los últimos años de Estudiantes, tal vez con el proceso inicado por Mauricio Pellegrino, los juveniles tuvieron un rol preponderante y ese camino decidió continuar la Comisión Directiva de Juan Sebastián Verón pensando en el 2018. No es casul que estos últimos partidos, con un equipo buscando sumar la mayor cantidad de puntos, se haya afianzado Iván Gómez en la mitad de la cancha relegando incluso a un histórico como Israel Damonte. Tampoco son casuales las -gratas- apariciones de Carlo Lattanzio y Matías Ruíz Díaz. 

El primero fue promovido en 2015 por Gabriel Milito pero debutó como titular hace tres fechas atrás ante Atlético Tucumán. Esa tarde de domingo sorprendió a propios y extraños para nunca más salir del equipo. Su inclusión hizo que un referente como Gastón Fernández tenga que esperar su chance en el banco de suplentes. Situación similar atravesó Matías Ruíz Díaz, quien apareció como titular en Córdoba y ese buen partido le valió la chance de jugar desde el inicio ante Boca en el día de ayer. 

El cuerpo técnico de Lucas Bernardi analizará qué recursos tiene a mano en el selectivo dirigido por Leandro Benítez y podría aparecer alguno el próximo 3 de enero en City Bell. Hay casos puntuales como los de Matías Pellegrini, Facundo Mura o Iván Erquiaga que vienen pidiendo pista desde hace algunos meses.